Respiración
- Rodolfo Ruiz Palacios
- 19 nov
- 2 Min. de lectura
Un ancla a la meditación
La respiración es el puente entre el cuerpo y la mente. Cada inhalación y exhalación actúa como una señal directa hacia el sistema nervioso autónomo, regulando el equilibrio entre activación y calma. A diferencia de otros procesos fisiológicos, podemos intervenir en la respiración de manera voluntaria, modulando así nuestro estado mental y emocional.
Desde la neurociencia, se sabe que una respiración lenta y profunda activa el nervio vago, eje del sistema parasimpático responsable de reducir el cortisol y estabilizar el ritmo cardíaco. Al practicarla con atención consciente, el cerebro brinda una señal de seguridad y emerge la presencia plena.

RESPIRAR PARA HABITAR EL PRESENTE: Observar la respiración es observar el instante, el flujo del aire sucede solo en el ahora. Por eso, usar la respiración como ancla no implica forzar nada, sino entrenar la atención para regresar, una y otra vez, a lo que está ocurriendo. Cada retorno a la respiración consiente es un ejercicio de neuroplasticidad: fortalece los circuitos que sostienen la calma, la claridad y la autorregulación emocional.
TÉCNICAS DE RITMO RESPIRATORIO MÁS UTILIZADAS
· Respiración diafragmática (o abdominal): - Inhalar expandiendo el abdomen, exhalar suavemente contrayéndolo. - Favorece la oxigenación profunda y la activación del sistema parasimpático.
· 4-7-8 (de Andrew Weil): - Inhalar 4 segundos, mantener 7, exhalar 8. - Reduce ansiedad, mejora el sueño y promueve un estado meditativo.
· Respiración cuadrada (Box Breathing): - Inhalar 4 s – Retener 4 s – Exhalar 4 s – Retener 4 s. Técnica usada en entrenamiento de foco mental y resiliencia (utilizada por Navy SEALs).
· Respiración alternada (Nadi Shodhana): - Inhalar por una fosa nasal, exhalar por la otra, alternando. - Equilibra hemisferios cerebrales y mejora la concentración.
· Respiración consciente libre: - Observar el flujo natural sin controlarlo. - Ideal para meditación mindfulness o al inicio del día, como retorno a la presencia.
La respiración consciente es un acto de control mental, cada ciclo respiratorio puede reconfigurar la química cerebral, estabilizar el ánimo y abrir espacios para la claridad.







Excelente nota